viernes, 5 de octubre de 2012

REGLAMENTO ESTUDIANTIL




 


 HOLA MUY QUERIDOS Y ESPECIALES ESTUDIANTES :
DE ACUERDO A ORIENTACIONES DE LA CUN REGIONAL MEDELLÍN, LOS INVITAMOS PARA QUE SE CONTACTEN A LEER Y SUGERIR SOBRE EL REGLAMENTO ESTUDIANTIL DE LA CUN.
AHI TENEMOS TODAS LAS ORIENTACIONES Y ESTOY PRESTA A VER Y SOCIALIZAR SUS
COMENTARIOS. RECUERDEN QUE PUEDEN HACER CLIK A LA PAGINA QUE ESTA EN AZUL Y AHI TIENES TODO UN MUNDO DE POSIBILIDADES PARA CONOCER MÁS NUESTRA CUN.
SALUDOS CORDIALES,
NOEMI RODRIGUEZ ECHEVERRY
PSICÓLOGA 
TUTORA CUN TURBO ANTIOQUIA.



Reglamento estudiantil

El reglamento estudiantil es el estamento que regula y estructura las normas curriculares institucionales y que el estudiante cunista debe conocer en su totalidad como otro aporte de la formación de los líderes exitosos. Está compuesto por XV capítulos y 83 artículos (Clic para ver).

En él, encontrarás la información sobre la aplicación, requisitos de inscripción y matrículas, periodos académicos, transferencias y reintegros, condiciones académicas, evaluaciones y calificaciones, titulaciones, procesos disciplinarios, derechos y deberes del estudiante. etc.



http://www.cun.edu.co/component/docman/doc_download/3-reglamento-estudiantil.html


ASIGNATURA REGISTRO Y MANEJO DE HISTORIAS CLINICAS


!!!!!!! EL COMPROMISO ES CON USTED MISMO DE ELLO DEPENDE SI ASIMILÓ LO QUE LA UNIVERSIDAD CUN EN EL MUNICIPIO DE TURBO ANTIOQUIA ,LE ENTREGÓ EN CONFIANZA!!!




Hola mis queridos estudiantes del VI Semestre de Gestión Social y Salud comunitaria,CUN Turbo, en el bloque B del  primer semestre vimos Práctica II, y tuvimos la oportunidad de socializar éstas experiencias nuevas para ustedes, sus prácticas, asi que asumí para que todos tuvieran la oportunidad de arrancar a tiempo un Encuentro con el Secretario de Salud pública del Municipio de Turbo, ésta aproximación fue muy enriquecedora porque obtuvimos de una siete ( 7) cupos para trabajar la parte social, en los programas que ellos tienen en todo el Municipio: Adultos Mayores, Jóvenes, Niñ@s, mujeres Cabeza de hogar, desplazados,desmovilizados en fin una cobertura llamativa para hacer un excelente trabajo en Gestión social y Salud comunitaria,  y en el Hogar Maria Helena de Crovo se logró un cupo ( 1),gracias a Dios , al entusiasmo y a las motivaciones que ustedes me inyectan vamos bién, pero depende de ustedes el resultado por la interiorización que le han hecho a su carrera, entregando todo sin esperar que nos paguen, entrega sincera de la cual recogemos aprendizajes significativos.


Fraternal saludo,

NOEMI RODRIGUEZ ECHEVERRY
PSICÓLOGA
TUTORA CUN- TURBO- ANTIOQUIA.




ASIGNATURA DE " REGISTRO Y MANEJO DE HISTORIAS CLÍNICAS".    CUN  TURBO ANTIOQUIA -BLOQUE B.

Hola estar con ustedes es un gran placer porque sienten y aman lo que están realizando.
Esta vez estamos en un encuentro por el mundo de las historias clínicas, asignatura muy importante para el enfrentamiento con su realidad : Su carrera que los lleva a ser los mejores y las mejores Tenólogos en su campo, y tuvimos la grata oportunidad una vez gestioné una especie de pasantia pequeñita de dos horas en el Hospital Francisco Valderrama que nos proporcionó la aventura por este mundo lleno de sorpresas e iniciamos nuestros encuentros académicos el 15 de septiembre de 2012, :
  1. Conociendo los procesos administrativos para remitir pacientes por los diferentes servicios de atención ( urgencias hospitalarias). Resolución N°01995 de 1999 del Ministerio de Salud .
  2. Pequeña Pasantía en el Hospital Francisco Valderrama sección" Registro de Historias Clínicas: Tutora Noemi Rodríguez Echeverry y estudiantes del VI Semestre Gestión Social y Salud Comunitaria Municipio de Turbo (Antioquia).
  3. Visita en grupos de dos (2) a las I.P.S, para conocer de primera mano sus archivos y como se registran las Historias Clínicas.
  4. T.I.M.  Miercoles- los miercoles- Conocer procesos administrativos para implementar y garantizar una buena gestión.
  5. Socializar en el Blogger las visitas y en el salón compartir y realizar una mesa Redonda sobre el manejo de las Historias clínicas.
  6. ¿ Qué son ¿las historias Clínicas'? ¿ Qué es un Registro de Historias Clínicas'? ¿   De Cuántas partes consta una Historia Clínica? .
  7. Resultado de las visitas a las I.P.S y nombres de las que visitaron.
  8. Historia del Hospital Francisco Valderrama, e Historia de las I.P.S que visitaron?
  9. T.I.M. segundo Miercoles, Socialización de las experiencias vividas,anecdotas y aprendizajes significativos.
  10. Experiencias y fotografias en el Blogger.
  11. Organizar una Historia Clínica de acuerdo a los elementos que ha conocido en este bloque y ha experimentado tanto teórico como práctico.
  12. área de sistemas: Para conocer programas de diligenciamiento de historias Clínicas.
  13. Área jurídica para análisis de Normas, tales como Resoluciones, Decretos,circulares al respecto.
  14. Elaborar Historias clínicas con los aprendizajes del Hospital y de las I.P.S.
  15. ¿ Cómo les pareció la experiencia? Qué aportes ha hecho esta asignatura en su vida de Técnologos?
  16. Presentación de Diapositivas sobre el manejo de historias clínicas enviar al Blogger.
  17. T.I.M. en el futuro profesional podrá manejar y aplicar conceptos de la prestación  de todos los servicios de salud, manejo y archivo de historias clínicas.
  18. ver blogger y socializar la experiencia.
  19. conocimiento y práctica de las partes que se manejan en las Historias clínicas.
  20. Análisis de los Encuentros, reflexiones y sugerencia.
  21. exámen final.
Escribir al blogger estas experiencias y aprendizajes significativos.

martes, 4 de septiembre de 2012

PRÁCTICA DE CAMPO II SEXTO SEMESTRE GESTIÓN SOCIAL Y SALUD COMUNITARIA CUN TURBO ANTIOQUIA


PRÁCTICA DE CAMPO II

VI SEMESTRE

GESTIÓN SOCIAL Y SALUD COMUNITARIA

CUN

TURBO  ANTIOQUIA.

 

 

se ha venido intentando contactarnos nuevamente pero la tecnología aveces se rebela, sinembargo seguimos insistiendo y he ahí el resultado.
Muchachos y muchachas de éste semestre VI Gestión Social y Salud comunitaria CUN Turbo Antioquia ,estamos en la recta final y no hay que perder el impulso.
veamos tenemos el aprendizaje Significativo, Historia de vida personal,¿ Qué es un Censo? Qué es una etnografía? Diario de Campo? Esto lo hemos venido trabajando, lo mismo que las orientaciones
para hacer unas eficientes prácticas.....entrevista? Qué es la etnografía?
En este momento la tutora hizo intervención social a travez del secretario de salud pública y ante la Directora de la Guardería Maria Helena de Crovo en el Municipio de Turbo y ya están haciendo sus prácticas algunos, espero que esta semana me cuenten sus experiencias y nuevos aprendizajes.
Espero me escriban al blogger y me comenten la película " La noche de los lápices".

!!!Buen viento y buena mar!!!!, su tutora CUN Turbo Antioquia,
Noemi Rodríguez Echeverry
Psicóloga Social Comunitaria.

 

miércoles, 23 de mayo de 2012

CAMINEMOS Y RECORDEMOS LOS MECANISMOS DE PARTICIPACIÓN SOCIAL,AMBIENTAL,CIUDADANA... ¡¡¡¡APRENDAMOS, PRACTIQUEMOS !!!!









DIARIO DE SU TUTORA  DE LA CUN TURBO ( ANTIOQUIA )Y SUS ESTUDIANTES DE IX Y X SEMESTRE DE ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS.

Hola mis especiales estudiantes de IX y X Semestre de Administración de Empresas:
Le escribe su tutora de la asignatura Participación Social de la CUN del Municipio de Turbo Antioquia, la psicóloga Social Comunitaria Noemi Rodríguez Echeverry;hemos recorrido un buen tramo en esta interesante asignatura de Participación Social.

 Primero nos sensiblizamos acerca de nosotros mismos en nuestros respectivos grupos a través de una dinámica que nos llevó a aprender a valorarnos nosotros y a los demás a través de la búsqueda insesante de lo que no vemos cotidianamente sino nos detenemos a ver esos valores,principios y buenas relaciones con el otro. a Reconocer al otr@.
y nos encontramos con intereses,costumbres,principios,  pluriculturas,( Varias culturas)........?????

Luego nos regocijamos en la visión de la película " Cadena de Favores" ahí vimos otra forma de aprender y reconocer la participación en todo lo que se mueve alrededor de un mundo aveces visto pero no apropiado por nosotros y encontramos dificultades: Descomposición social : drogadicción, alcoholismo, maltrato intrafamiliar, abuso sexual, hambre, miseria, mal manejo y abuso  del poder, falta de vivienda, educación,
y salud en crisis... y nos sorprende un niño de 12 años, con una ternura sinigual que "Quiere cambiar su mundo, para hacerlo posible de vivir sin tantas dificultades y sufrimientos".......... ya ustedes saben que pasó y en qué me movió en nosotros este mensaje.
Luego vimos la cartilla ambiental con los mecanismos de participación.

Regresamos a la Película "Tierra de osos",en donde vemos los  valores y los principios DE TODO SER HUMANO A TRAVES DE LOS OSITOS.
Encontramos el valor del Amor, toda la historia que ustedes vieron y lo que permitió reconocer que muchas veces nos dejamos llevar por las carreras , las angustias, los intereses y no valoramos lo que realmente nos permite ser cada día mejores personas....También nos acompañó la participación social durante toooda la película, ¡ Qué tal la experiencia? ¿ cómo se sintió usted al confrontar el mensaje y su realidad?
 En el salón tuvimos la oportunidad de compartir el día de la madres, del maestro cinco minutos que recibimos un fuerte abrazo y sentimos algo que hacía dias no lo sentiamos porque se nos olvidó tocarnos, porque dudamos de todo mundo, porque se perdió la esencia de participar.
En el momento estamos viendo la película "La sociedad de los poetas muertos", vamos a ver hasta que punto la educación sicorrigida no conviene, como se descubre la participación social en " la teoría del constructivismo"  en donde aprendemos en la realidad y desde la realidad y que entre todos aprendemos con nuestras historias, y experiencias....................

Ahora vamos a movernos en los mecanismos de Participación, aunque en la primera T.I.M vimos unos avances y en la cartilla que les entregué.
De esto vamos a exponer el sabado 26 de 2012, en cartelera, o de acuerdo a su iniciativa,presentan el trabajo en físico y la exposición corta pero objetiva......


1.CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE 1991. Artículos que nos garantizan la participación social y comunitaria. Responsable Miguel Murillo Henriquez. mayo 26 de 2012.
2.¿ Cómo funciona y para qué los Comités de Desarrollo y control social de los servicios públicos?Diocelina Keep. Mayo 26 de 2012.
3.¿ Cómo funciona y para qué las ligas de consumidores? Jesica Chiquillo. Mayo 26 de 2012
4.¿Cómo funciona y para qué las asociaciones de padres de Familia? Arelis Molina. Mayo 26 de 2012.
5.¿Cómo funciona y para qué el personero de estudiantes y gobierno escolar?Kety Quintana. Mayo 26 de 2012.
6.¿Cómo  funciona y para qué las juntas deportivas municipales y distritales? Silverio Palacio. Mayo 26 de 2012.
7.¿ Cómo funciona y para qué la televisión ciudadana? Yoquer Quiñonez, Mayo 26 de 2012.
8.¿Cómo funciona y para qué los comités locales de prevención y atención de desastres? Eladio Moreno Mayo 26 de 2012.
9.¿Cúal es la norma que reglamenta los COPACOS en Colombia?Nayci Bram. Mayo 26 de 2012.
10.¿ Para qué sirven los COPACOS ?Geidi Caicedo. Mayo 26 de 2012.
11.¿ Quiénes conforman los COPACOS?Soelis Gutiérrez. Mayo 26 de 2012.
12.¿Cúal es la norma que reglamenta las veedurías en Colombia?Luz Elodia Díaz. Mayo 26 de 2012.
13.¿Para qué sirven las veedurías?Sandra Berrocal. Mayo 26 de 2012.
14.¿ Quiénes conforman las veedurías?Yeison Romaña. Mayo 26 de 2012.
15.¿Cúal es la norma que reglamenta el Referendo en Colombia?Mariela Solano.
16.¿ Para qué sirven los Referendos?Tatiana Mosquera. Mayo 26 de 2012.
17.¿ Cómo se convocan los Referendos?Nayla Palacio. Mayo 26 de 2012
18.¿ cúal es la norma que reglamenta la revocatoria del mandato? Rosney Torres. Mayo 26 de 2012.
19.¿ Para qué sirve la revocatoria del Mandato? Enadis Hernández. Mayo 26 de 2012.
20.¿ Cómo funciona la revocatoria del mandato y en qué casos aplica?Eosiris Córdoba.Mayo 26 de 2012.
21.¿ Qué es una acción de Tutela y cómo se instaura una acción de Tutela? Martha Vargas.
22.¿ cúal es la norma que reglamenta la consulta popular y el cabildo abierto en Colombia?María Tréllez.
23.¿ para qué sirve la consulta popular y el cabildo abierto? Sindy López. Mayo 26 de 2012.
24.¿ cómo se realiza una consulta popular y un cabildo abierto? Jair Castro. Mayo 26 de 2012.
25.¿  investigar sobre la ley 134 de 1994,Decreto 2591 de 1991,? Clementina mercado.Mayo26 de 2012.


viernes, 4 de mayo de 2012

TRAYECTORIAS DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN COLOMBIA

ASIGNATURA  :    PARTICIPACIÓN SOCIAL  ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS SEMESTRES IX Y X .UNIVERSIDAD   CUN TURBO ANTIOQUIA .


HOLA, BIENVENIDOS AL MÁGICO MUNDO DE LA PARTICIPACIÓN SOCIAL.


TRAYECTORIAS DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN COLOMBIA

LA OFERTA ESTATAL DE PARTICIPACIÓN

1. A mediados de los años ochenta del siglo pasado Colombia le apostó a la institucionalización de espacios de participación ciudadana en la gestión pública. La ley 11 de 1986 reglamentó las Juntas Administradoras Locales, la participación de los usuarios en las Juntas Directivas de las Empresas Municipales de Servicios Públicos y la contratación comunitaria. Ese mismo año el Acto Legislativo # 1 abrió la posibilidad de realizar consultas populares en los municipios sobre temas de interés local. Luego, en 1989, fueron creados los Comités de Participación Comunitaria en Salud. En 1991, los constituyentes definieron la participación como un principio constitutivo y como una función esencial del Estado colombiano, y ordenaron la creación de los espacios y los mecanismos necesarios para que diferentes sectores de la población pudieran participar en las decisiones que los afectan y/o que son de su interés.

2. En los años noventa y, en menor medida, en la década actual el Congreso de la República aprobó una amplia legislación en materia de participación ciudadana, que configuró una “infraestructura” institucional, cuyo escenario privilegiado –aunque no único- fue el municipio. Más de cuarenta espacios de participación fueron creados, lo que significó una extensa oferta estatal de participación que, por momentos, no se correspondió con una base social ni con una iniciativa ciudadana suficiente para copar los espacios que se abrían por iniciativa del Estado[1]. Los cuadro 1 y 2 ofrecen una síntesis de la oferta estatal de participación ciudadana, tanto en el nivel nacional como territorial.

Cuadro 1
ESPACIOS MUNICIPALES Y DEPARTAMENTALES DE PARTICIPACIÓN
Sector
Alcance
Tipo de Agente Participativo
Mecanismos de participación directa (iniciativa legislativa, consultas populares, referendos, plebiscitos, revocatoria del mandato, cabildos abiertos
En general, son vinculantes
Ciudadanía en general
Juntas Administradoras Locales[2]
Consulta, Iniciativa, Fiscalización y Gestión
Ediles o Comuneros
Representantes de Sectores Sociales que actúan como “puentes” entre el gobierno y la sociedad.
Servicios Públicos Domiciliarios (Comité de desarrollo y control social de los servicios públicos, Juntas Directivas de las Empresas)
Información, Consulta, Iniciativa, Fiscalización y Gestión
Representantes de usuarios de los Servicios Públicos para velar por la eficiencia en la prestación de los servicios públicos domiciliarios.
Salud (Asociaciones  o Ligas de Usuarios de Salud, Comité de Etica Hospitalaria, Comités de participación comunitaria en salud – Copacos)
Consulta, Iniciativa, Fiscalización y Gestión
Representantes de la comunidad para la defensa y la protección del derecho a la salud y la prestación del mismo.
Educación (Juntas Municipales de Educación, Foros Educativos Municipales)
Consulta, Iniciativa y Fiscalización
Ciudadanos, ciudadanas y representantes de la comunidad para la defensa y la protección del derecho a la educación y la prestación del mismo.
Desarrollo Rural (Consejo Municipal de Desarrollo Rural)
Concertación, Decisión y Fiscalización
Representantes de organizaciones del sector rural que proponen y  acuerdan políticas dirigidas al sector y vigilan su ejecución.
Control Social (Veedurías ciudadanas y Juntas de Vigilancia)
Fiscalización
Personas a título individual y organizaciones sociales que deciden por voluntad propia iniciar procesos de vigilancia y control en el uso de los recursos públicos.
Otros Sectoriales y poblacionales (Consejo Consultivo de Planificación de Territorios Indígenas, Consejos de Cultura, de Paz, de Política Social, Comités de Desplazados, Comisión de Tránsito y participación comunitaria, Consejo regional de pequeña y mediana empresa, Consejos poblacionales de discapacitados, de etnias, de mujeres, de juventud, de adulto mayor, etc. )
Información y Consulta, Iniciativa
Representantes de Sectores Sociales y económicos, encargados de emitir concepto sobre propuestas de planes locales (globales, sectoriales, territoriales) y de hacer seguimiento a su ejecución. También promueven la consideración de problemáticas específicas en el marco del diseño de políticas públicas.
Fuentes: Velásquez, Fabio y González Esperanza, “Institucionalidad participativa en Colombia: balance y retos”, en  Serafim, Lizandra y Moroni, José Antonio, Sociedad Civil y nuevas institucionalidades democráticas en América Latina: dilemas y perspectivas, Sao Paulo, Instituto Pólis e INESC, 2009.
Foro Nacional por Colombia: base de datos propia.
Cuadro 2
ESPACIOS NACIONALES, ALCANCE Y AGENTES PARTICIPATIVOS EN COLOMBIA. TIPO DE AGENTE PARTICIPATIVO SEGÚN INSTANCIA
Espacio
Alcance
Tipo de Agente Participativo
Comisión Consultiva de las Mujeres Indígenas Rurales
Consulta
Mujeres indígenas rurales
Comisión Nacional para el Sistema de Identificación e Información de Ganado Bovino
Iniciativa y Decisión
Gremios empresariales relacionados con el sector
Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación
Iniciativa, concertación y seguimiento
Personalidades, funcionarios gubernamentales y representantes de las Víctimas
Comité de clasificación de películas
Iniciativa y Decisión
Profesionales expertos relacionados con el sector y organizaciones de padres de familia y del sector académico.
Consejo Nacional del adulto mayor
Iniciativa, concertación, decisión, vigilancia
Funcionarios gubernamentales y representantes de las organizaciones del sector.
Comisión Nacional de Seguridad, Comodidad y Convivencia en el Fútbol
Iniciativa y concertación
Representantes gubernamentales y organizaciones ligadas al Fútbol (directivos, árbitros, futbolistas, clubes y técnicos)
Comisión del proceso oral y justicia pronta
S.I.
Representantes de la Rama judicial y de la sociedad civil.
Comisión de seguimiento a la atención integral de niños y niñas
Fiscalización
Entidades gubernamentales, institucionaes y organizaciones que trabajan por la niñez
Consejo Nacional Asesor de Lenguas Nativas
Iniciativa
Entidades nacionales del orden académico y representantes de los grupos étnicos.
Comité Técnico Nacional de Bibliotecas Públicas
Iniciativa y concertación
Entidades gubernamentales, sector académico y representantes de redes de bibliotecas públicas o privadas
Consejo Nacional de Bioética
Consulta, iniciativa, concertación y gestión
Representantes de la sociedad civil
Consejo de Veteranos de la Fuerza Pública y Héroes de la Nación
Iniciativa
Representantes del Gobierno, de los veteranos y de ONG que trabajen con el sector.
Comisión de regulación en salud
Iniciativa y decisión
Representantes del gobierno y de las organizaciones sociales del sector
Comité Intersectorial del Programa “Agro, Ingreso Seguro - AIS”
Iniciativa, concertación, gestión y fiscalización

Representantes del go bierno y de los gremios empresariales del sector agrícola y ganadero
Consejo Nacional de Discapacidad
Iniciativa y fiscalización
Representantes del gobierno nacional y de las organizaciones de la población en condición de discapacidad.
Comité Interinstitucional Consultivo para la Prevención de la Violencia Sexual y Atención Integral de los Niños, Niñas y Adolescentes Víctimas del Abuso Sexual
Iniciativa y fiscalización
Representantes del Gobierno Nacional, de colegios profesionales y de entidades y ONG que trabajan con la niñez
Consejo Nacional de Talento Humano en Salud
Iniciativa
Representantes del gobierno y de las organizaciones y entidades privadas del sector
Fuente: Foro Nacional por Colombia.

3. La creación de espacios institucionales de participación fue la respuesta de los sectores más progresistas de la dirigencia política colombiana a la crisis del régimen político en Colombia a comienzos de los años ochenta del siglo pasado, producto de una creciente desconfianza de diversos sectores sociales en la dirigencia política, los partidos y los cuerpos de representación. Sus manifestaciones más importantes eran en ese momento la abstención electoral, especialmente en la elección de concejales y diputados, la movilización social a lo largo y ancho del país (especialmente a través de los paros y movimientos cívicos regionales y locales) y el conflicto armado. En tal sentido, la participación se erigió como una alternativa a los espacios y mecanismos de representación política, que habían mostrado en general su incapacidad para atender e interpretar el interés de diferentes sectores de la población e incorporarlos a las decisiones públicas. Esa fractura entre representación política y participación ciudadana persiste hoy y constituye probablemente una de las debilidades más protuberantes del funcionamiento de la democracia en Colombia.

4. La oferta estatal de participación, como se observa en los cuadros 1 y 2, es amplia. Contempla dos formas de participación: de un lado, la participación directa a través de mecanismos como la consulta popular, el referendo, la revocatoria del mandato, la iniciativa legislativa, el plebiscito y el cabildo abierto (Ley 134 de 1994). De otro, la participación indirecta, es decir, a través de representantes en los espacios de participación creados por la norma (más de cuarenta en este momento). La mayor parte de esos espacios opera en el nivel municipal. Sin embargo, algunos de ellos funcionan en otros niveles de gobierno, especialmente en el nivel nacional. Algunos rasgos de los espacios institucionales de participación son los siguientes: i) operan en distintos ámbitos: sectorial (educación, salud, cultura, por ejemplo); poblacional (juventud, población en condición de discapacidad, etc.) y territorial (Consejos de planeación, Consejo Municipal de Desarrollo Rural, Consejo Consultivo de Ordenamiento Territorial); ii) Algunos espacios son de obligatoria creación, mientras que otros dependen de la voluntad discrecional de las autoridades públicas; iii) las funciones más frecuentemente asignadas a estos espacios, que determinan su alcance, son la canalización de iniciativas ciudadanas y la vigilancia de la gestión pública. Sólo una cuarta parte de los espacios tienen funciones de concertación entre las autoridades públicas y los ciudadanos y ciudadanas para el diseño y ejecución de políticas públicas; iv) Los espacios no guardan relación entre sí; en consecuencia


[1] En otro documento, complementario de éste, se ofrece un análisis detallado del fundamento constitucional y normativo de la participación ciudadana en Colombia.
[2] Las Juntas Administradoras Locales fueron diseñadas como espacio de participación ciudadana. Sin embargo, al unificar su elección con la de alcaldes y concejales, han terminado por convertirse en un canal de participación política.




iv) Los espacios no guardan relación entre sí; en consecuencia, la interlocución de la ciudadanía con las autoridades municipales se desarrolla en forma atomizada.


LAS EXPERIENCIAS DE PARTICIPACIÓN: “El vaso medio lleno”

5. ¿Qué pasó con esa “infraestructura” institucional para la participación? ¿Fue efectivamente utilizada por los diferentes sectores de la población? ¿Qué avances se han logrado en el ejercicio de la participación a través de los canales institucionales? ¿Qué obstáculos no ha podido superar? Las respuestas a esas y otras preguntas han sido construida desde dos lecturas diferentes, no excluyentes, de la experiencias de participación en el país: la primera de ellas reconoce y valora los avances logrados hasta ahora, especialmente en los años noventa (“el vaso medio lleno”), reconociendo que queda un cierto trayecto por recorrer; la segunda destaca las deficiencias del proceso desarrollado hasta el presente (“el vaso medio vacío”).

6. Quienes han hecho una lectura “positiva” de la trayectoria de la participación ciudadana desde su institucionalización señalan que esta última creó una estructura de oportunidad política para que diferentes sectores de la población, especialmente aquellos que habían sido tradicionalmente excluidos de las decisiones públicas, pudieran insertarse en diferentes espacios de representación y de interlocución con las autoridades (Consejos, Comités, Mesas, etc.), en la mira de que las políticas públicas interpretaran más cabalmente sus intereses. Ello explica el entusiasmo que despertó en esos sectores la apertura de canales antes inexistentes y la acogida que tuvieron, a pesar de que tenían en general un alcance limitado. Además, comenzó a configurarse un ambiente favorable: sectores progresistas y de izquierda comenzaron a divulgar por todo el país el nuevo marco normativo, bajo el supuesto de que se abría una oportunidad para democratizar la gestión pública, poco vista en las décadas anteriores, en las que los pactos políticos bipartidistas, en especial el Frente Nacional, cerraron los espacios de participación política y excluyeron a otros sectores de la posibilidad de acceder a instancias de poder.

La Constitución de 1991 fortaleció ese entorno favorable no sólo porque propició la multiplicación de los espacios de participación, sino porque prefiguró un nuevo imaginario político inspirado en las ideas de democracia participativa, garantía de derechos fundamentales, descentralización del poder, autonomía de las regiones y reconocimiento a la diversidad socio-cultural de la nación. Cuatro años después, el gobierno expidió el Documento Conpes 2779 que definió la política pública de participación y ratificó la voluntad del gobierno de sentar las bases para el desarrollo de experiencias participativas. Esa política, que puede ser considerada con un acto excepcional en el campo de la política pública en Colombia, no tuvo sin embargo un impacto visible en el ejercicio de la participación ciudadana. Rápidamente el gobierno nacional se desentendió del asunto y entregó la responsabilidad de promover la participación a las autoridades municipales. No todas ellas pusieron el mismo empeño. Incluso, algunas se resistieron en un primer momento a crear los espacios de participación en su territorio y a apoyar las prácticas participativas. Esa actitud fue cambiando poco a poco, de manera que la participación fue ganando un lugar en las propuestas de candidatos a los cargos públicos y en el ejercicio de la gestión pública, así la intención de la dirigencia política y los resultados perseguidos no se hayan traducido necesariamente en una democratización de las decisiones públicas.

7. En este contexto, se desarrollaron una gran cantidad de experiencias participativas que resulta imposible reseñar en detalle en este documento. Cabe mencionar el desarrollo de la planeación participativa, apoyado en la expedición de la Ley Orgánica de Planeación (ley 152 de 1994), la multiplicación de actividades de control y vigilancia social de la gestión pública (las veedurías ciudadanas y los comités de desarrollo y control social de los servicios públicos domiciliarios), el diseño de políticas públicas sectoriales y poblacionales con participación de los(as) interesados(as), la creación y el funcionamiento de una gran cantidad de espacios participativos (consejos de juventud, de cultura, de política social, los comités de participación comunitaria en salud, los espacios para los grupos étnicos y las minorías sexuales, especialmente en las ciudades grandes e intermedias), y la multiplicación más reciente de experiencias innovadoras como los presupuestos participativos y las asambleas constituyentes. Hay que señalar igualmente la presentación al Congreso de algunas iniciativas de ley con base en firmas de ciudadanos(as), la realización de cabildos abiertos en los municipios y de un número importante de consultas populares, así como los intentos, todos ellos fallidos, de revocatoria del mandato a alcaldes. No todas estas experiencias fueron exitosas, pero la gran mayoría de ellas movilizaron importantes contingentes de ciudadanos y de grupos organizados, incrementaron el nivel de deliberación pública sobre asuntos de interés colectivo, vincularon a un número creciente de hombres y mujeres de diferente proveniencia al manejo de los asuntos públicos y lograron difundir y expandir el lenguaje de la participación, el cual poco a poco entró a formar parte del léxico de la dirigencia política y de un segmento cada vez más amplio de los(s) ciudadanos(as), cosa que en los años sesenta o setenta del siglo pasado era más bien excepcional.

Aparecieron, además, nuevas organizaciones sociales de muy diferente naturaleza, creadas al abrigo del nuevo esquema de relaciones entre el Estado y la sociedad, y nuevos liderazgos sociales involucrados en los procesos participativos. El cuasi-monopolio de las Juntas de Acción Comunal sobre la representación de los intereses sociales y sobre el acceso a las instancias públicas se rompió gracias a la aparición de una amplia gama de organizaciones sociales representativas de la diversidad social, geográfica, étnica y cultural del país. De otra parte, las viejas desconfianzas de la población en las autoridades públicas y en la capacidad del Estado para responder a las demandas ciudadanas comenzó a ceder en intensidad, lo que facilitó su acercamiento mutuo.

8. Varios actores tuvieron que ver con los avances logrados por la participación ciudadana: en primer lugar, las fracciones progresistas de los partidos tradicionales y algunos sectores de la izquierda que impulsaron la reforma del Estado a mediados de los años ochenta y jugaron un importante papel en la redacción de la Constitución de 1991. No todos ellos entendían de la misma forma la participación: los partidos tradicionales colocaron el énfasis en la idea de que la participación era necesaria para reducir el clima de tensión que vivía el país en vísperas de tales reformas, mientras que los sectores de izquierda que apoyaron estas reformas entendían que la apertura de espacios de participación ciudadana constituía un paso positivo en la democratización de las decisiones públicas. Como ya se señaló, las organizaciones sociales de base popular vieron con muy buenos ojos la institucionalización de la participación y se convirtieron en sus más entusiastas promotores.

Otro actor que contribuyó en parte el avance de la participación en Colombia fueron los gobiernos locales que, aunque en un comienzo mostraron resistencias, poco a poco acogieron la participación como parte de sus responsabilidades de gestión, así la intención subyacente a ese apoyo haya sido diversa: en efecto, para algunos de ellos, se trataba solamente de cumplir una exigencia legal; otros aceptaron abrir la puerta a la iniciativa de diferentes sectores de la sociedad civil, a condición de que éstos no se convirtieran en contrapoderes que pusieran en tela de juicio las formas tradicionales de manejo del poder político local. Otros la promovieron con el propósito de cooptar nuevos liderazgos surgidos de las prácticas participativas; en fin, otros pretendieron a través de la apertura de espacios de participación democratizar la toma de decisiones y establecer mecanismos para que diferentes sectores de la población puedan tener incidencia real en las políticas públicas.

Finalmente, la gran mayoría de las ONG, algunos centros académicos, las agencias de cooperación internacional, y la Iglesia católica fueron convirtiéndose poco a poco en militantes de la causa participativa. Han sido promotores permanentes de la participación ciudadana; han apoyado técnica y financieramente una gran cantidad de ejercicios en diferentes rincones del país; han brindado formación a líderes y a grupos sociales involucrados en procesos participativos; han asesorado a los gobiernos (nacional y sub-nacionales) en el diseño de políticas y de programas de promoción de la participación ciudadana; y han propiciado el intercambio y la sistematización de experiencias, derivando lecciones y metodologías replicables en otras circunstancias.






LAS EXPERIENCIAS DE PARTICIPACIÓN: “El vaso medio vacío”

9. Otra lectura de las experiencias de participación tienden a identificar más bien sus deficiencias y a señalar aquellos aspectos que no han podido ser alcanzados por los actores de la participación. Para quienes hacen esa interpretación de lo que ha pasado con la participación ciudadana en Colombia, el ejercicio de la participación ha tenido que enfrentar una gran cantidad de obstáculos, varios de ellos aún no superados. En primer lugar, el marco normativo presenta deficiencias que dificultan ese ejercicio. Dos de ellas son notorias: en primer lugar, el excesivo afán de reglamentar los procesos. Un ejemplo claro es la ley 134 de 1994, que regula los procesos de participación directa (referendo, revocatoria del mandato, consultas populares, etc.). La ley define tal grado de exigencia para utilizar cualquiera de esos mecanismos, que resulta casi imposible ponerlos en práctica. Otras normas entran al detalle de los procesos, generando inflexibilidades extremas que limitan, en lugar de facilitar, el ejercicio de la participación.
En segundo lugar, la dispersión de las normas. Cada espacio ha sido creado y opera según una lógica propia (sectorial, territorial o poblacional), sin conexión alguna con otros espacios de participación con los cuales sería posible desatar interesantes sinergias. Así, los actores terminan fragmentados en su acción y en sus reivindicaciones, sin la posibilidad de poner en marcha dinámicas orgánicas que los conecten entre sí y vuelvan mucho más eficiente y de mayor impacto el ejercicio participativo. Más aún, la segmentación de los espacios de participación empuja a los actores hacia conductas de carácter corporativo en una lógica de poder suma cero que estimula la competencia por recursos escasos y reduce significativamente el sentido del bien común.

10. Esta cultura neo-corporativa generó un conjunto de “fracturas” en el universo de la participación, entre la cuales cabe destacar las siguientes: en primer lugar, la fractura entre intereses particulares e intereses colectivos. Las motivaciones de la mayoría de los actores sociales, en contextos de pobreza y de desigualdad social como los que vive Colombia, tienden a ser utilitarias: la participación se convierte así en un canal de expresión de demandas particularistas, antes que en un espacio para la construcción colectiva del bien común. Se plantea así para el sujeto de la participación un dilema entre el interés propio y el bien colectivo que se resuelve generalmente a favor del primero de ellos[1].

En segundo lugar, una fractura entre los miembros de las instancias de participación (consejos, comités, mesas, etc.) y las bases que supuestamente representan. Los espacios de participación son espacios de representación de intereses sociales particulares. Allí llegan, a través de procedimientos muy diversos (elección, designación, nominación, auto-postulación), una serie de líderes que no sólo aspiran a representar a un segmento determinado de la población, sino que buscan también beneficios propios, sean económicos, políticos o simbólicos. La combinación de esas funciones (representación de intereses sociales y búsqueda de beneficios propios) en el caso colombiano ha llevado a una separación entre líderes y bases sociales, que parece reproducir fenómenos que ocurren de manera similar en el campo de la representación política. Aunque no es una práctica totalmente generalizada, sí se observa una tendencia a que los líderes comiencen a priorizar su interés personal (ascenso político, beneficios económicos) por encima de la voluntad de los sectores representados, generando conductas que terminan excluyendo al ciudadano común y corriente de la posibilidad de incidir a través de los canales participativos en las decisiones públicas.

Dos fenómenos conexos aparecen con mucha frecuencia en el ejercicio del liderazgo social: de un lado, la polimembresía, es decir, la pertenencia de una misma persona a diferentes espacios de participación; de otro, la cooptación de los líderes sociales por las organizaciones políticas. La polimembresía expresa la tendencia de algunos líderes a acaparar cargos de representación, lo que genera tensiones con otros líderes[2] y alimenta posturas autoritarias en el seno de las organizaciones y los movimientos sociales. Son precisamente los líderes tradicionales, por su mayor experiencia, sus conocimientos, sus relaciones y su capacidad de negociación, los que muestran con mayor frecuencia este rasgo. Por su parte, la cooptación política de los liderazgos sociales introduce lógicas en el manejo de los asuntos públicos que anteponen el interés partidista al de los diferentes grupos sociales, generando efectos no esperados en el ejercicio de la participación e introduciendo lógicas clientelistas y autoritarias que rápidamente son interiorizadas y agenciadas por los líderes sociales.

Ambos procesos (polimembresía y cooptación política) han contribuido a burocratizar los espacios de participación, es decir, a convertirlos en escenarios marcados por jerarquías, reglas informales creadas por sus propios miembros, juegos de poder y dominio de los procedimientos sobre los resultados, lo que ha producido, entre otras cosas, una cierta desconfianza de la población en esos espacios y en sus integrantes.

Finalmente, la ya señalada fractura entre participación ciudadana y representación política: los agentes políticos y los líderes sociales no siempre coinciden en la definición de los objetivos y del alcance de la participación, lo que produce tensiones entre ellos y limita la eficacia de la participación. Más aún, en Colombia prácticamente ningún partido político tiene una apuesta clara en materia participativa. No es un tema de primer orden en sus respectivas agendas. Por el contrario, miran la participación con cierto recelo, como un factor de competencia en el ejercicio del poder. Ello explica que en el escenario de lo público los agentes políticos y los líderes sociales compitan por el favor ciudadano y traten de deslegitimar al adversario: Los agentes político-partidistas intentan deslegitimar a los miembros de las instancias de participación señalando que en su gran mayoría no han llegado a ellas por vía del voto popular, sino por designación de sectores específicos de la sociedad. Por su parte, los líderes sociales intentan deslegitimar a los políticos aduciendo que ellos son la fuente de la corrupción y de la politiquería.


[1] Los intereses particulares son, sin duda, legítimos. La cuestión es cómo articularlos a la construcción y al foralecimiento de lo público.
[2] Cabe resaltar que la oferta estatal de participación dio lugar a la emergencia de nuevos liderazgos en el escenario público, provenientes de organizaciones de mujeres, jóvenes, minorías étnicas,  adultos mayores y otras poblaciones, que han intentado renovar las estructuras tradicionales de liderazgo y, de hecho, están incursionando de manera notoria en varios espacios como los consejos de planeación y en las veedurías ciudadanas, en los consejos de juventud, en los consejos de cultura y en otras instancias sectoriales.



ALGUNAS TENDENCIAS RECIENTES

11. Las dos visiones anteriores de lo que ha venido sucediendo con la participación ciudadana en Colombia son complementarias, en el sentido de que es tan cierto que se han logrado avances importantes como que han aparecido barreras y obstáculos que han impedido que la participación tenga un lugar más relevante en las propuestas y estilos de gestión pública, así como en las conductas ciudadanas con respecto a lo público. Ambas visiones, además, son válidas hoy día y permiten, a través del análisis de ganancias y pérdidas, hacer un balance equilibrado de las trayectorias recorridas por la participación ciudadana en el país.

12. La última década ofrece, sin embargo, una serie de elementos nuevos que ayudan a construir una mirada más concreta de dichas trayectorias y a comprender nuevos ingredientes que han sido fundamentales para el desenvolvimiento de la participación ciudadana. Dos de ellos han sido determinantes del rumbo que han tomado las prácticas participativas: de un lado, la estrategia política desplegada por presidente Álvaro Uribe en sus ocho años de mandato; de otro, la incidencia de los actores armados ilegales en la gestión municipal.

El primero alude al intento de un sector importante de la élite política colombiana, apoyada por amplios sectores de la población, de implantar en el país un proyecto político que propende por un Estado fuerte, centralizado, en el que la figura del gobernante concentra todo el poder; un proyecto que reivindica como principio fundamental la recuperación de una autoridad fuerte del Estado, orienta en esa dirección la actuación de las instituciones democráticas y reconoce a la sociedad civil como interlocutora sólo en la medida en que dicha interlocución sea funcional al modelo de gobernabilidad; que reduce los derechos políticos al mínimo y que desconoce los derechos sociales como tales; finalmente, que ve con buenos ojos la participación ciudadana, sólo si a través de ella se fortalece el régimen político y se legitima la figura del gobernante.

El gobierno del Presidente Uribe encarnó ese proyecto y fue su líder indiscutible. Desde su llegada al gobierno emprendió una serie de reformas, algunas de las cuales, a juicio de sus opositores, eran contrarias al espíritu de la Constitución de 1991. En materia de participación, el modelo propuesto por el Presidente Urbe (el “Estado comunitario”) se apoyó en dos principios fundamentales: en primer lugar, el debilitamiento de la autonomía de las entidades territoriales a través de la concentración de competencias y recursos en manos del gobierno central. De esa forma, el escenario básico de la participación (el municipio) perdería vigencia desde el punto de vista de la atención a los problemas de la población, lo que, a su turno, le restaría alcance e impacto a la participación ciudadana[1].

En segundo lugar, el desconocimiento de los espacios de participación ciudadana y el diseño de formas alternativas de relación entre el Estado y la sociedad, caracterizadas por un doble rasgo: de un lado, la desinstitucionalización de las instancias locales de mediación entre gobernantes y gobernados (los escenarios de participación), y, de otro, su sustitución por modalidades de relación directa, sin intermediarios, entre el presidente y los ciudadanos para resolver directamente sus problemas. El instrumento utilizado para tal efecto fue el de los Consejos Comunitarios. En esos eventos, el Presidente seleccionaba sus interlocutores y, en un diálogo directo con ellos y con sus autoridades, buscó resolver problemas concretos a través de la entrega directa y discrecional de fondos públicos o de la promesa de solución a las demandas locales.

La implantación de este modelo de gobernabilidad ha sido la tendencia hacia la desinstitucionalización de la participación ciudadana y la implantación de una modalidad de relación directa entre el gobernante y la población, que centraliza en el primero un gran poder de discrecionalidad con respecto a las decisiones y al manejo de los recursos públicos, y convierte a la segunda en objeto de prácticas asistenciales, generando una alta dependencia con respecto a las decisiones del gobierno central, en cabeza del propio Presidente de la República. Además, el modelo tiende a individualizar la relación del ciudadano con el gobernante, eliminando cualquier forma de acción colectiva.

Lo que se observa es una tensión entre dos modelos de relación entre los gobernantes y los gobernados: de un lado, el modelo “tradicional”, que opera con base en las instancias de participación, según reglas de juego establecidas en la Constitución y en las leyes respectivas; de otro, el modelo de discrecionalidad, que relaciona a la autoridad pública con la ciudadanía de manera personal, no institucional, en la que la primera concentra el poder de decisión y la segunda deviene un actor dependiente de las decisiones políticas, sin capacidad de incidir en ellas, más allá de lo que puede hacerse a través del diálogo directo.

El modelo tradicional siguió operando para algunos efectos, aunque con menor fuerza e impacto que antes, mientras que el modelo discrecional tendió a generalizarse y a convertirse en dominante. Son dos lógicas bien diferentes que plantean a la población un dilema importante sobre su estatuto de ciudadanía: o tener la capacidad de incidir de manera autónoma en las políticas públicas, a través de instancias y mecanismos regulados por normas precisas, o acogerse a la voluntad discrecional de los mandatarios y depender de ellos como única vía para ver satisfechas sus demandas a través de la inversión pública. En esta segunda opción la posibilidad de incidencia en las decisiones prácticamente desaparece.

13. El otro factor que ha transformado recientemente el formato de la participación ciudadana ha sido la alta incidencia de los actores armados en la gestión municipal en Colombia. En un estudio realizado por la Fundación Foro Nacional por Colombia[2] se muestra cómo desde mediados de la década del noventa los gobiernos municipales – y también las gobernaciones- comenzaron a ser blanco preferido de los diferentes actores armados ilegales (guerrillas, paramilitares, narcotraficantes y otras mafias y grupos delincuenciales organizados).

Tres han sido las estrategias puestas en marcha por tales actores: el control territorial, el control político-electoral y el control de la gestión pública. Mediante el primero, los actores armados aseguran su asentamiento en el territorio, concentran tierras, se insertan en la economía local, y controlan flujos de personas, de bienes y servicios, y de información. El interés económico es cada vez mayor en todos los grupos armados, no sólo como forma de financiar su actividad, sino de involucrarse en los procesos de acumulación de capital.

La estrategia de control político-electoral es de gran importancia para los grupos armados. Tener influencia sobre los actores políticos y sobre las autoridades públicas les brinda condiciones favorables para afianzar el control territorial y lograr objetivos estratégicos, tanto en el terreno militar, como en el político y económico. En tal sentido, todos los grupos armados han intentado por vías diferentes incidir en los procesos electorales (mediante la financiación de campañas, el constreñimiento al elector y la amenaza a sectores opuestos a sus intereses) y asegurar el control de la dirigencia política local[3].

Finalmente, mediante el control de la gestión pública los grupos armados logran incidir en decisiones relacionadas con la planeación, el diseño de políticas sectoriales, la asignación y manejo de los recursos públicos, la contratación y la participación ciudadana. Los grupos armados han utilizado dos modalidades diferentes de control sobre la gestión municipal: actuar como agentes externos a la administración municipal, por la vía de la presión militar y la amenaza permanente a las autoridades públicas, o bien insertarse, a través de representantes propios, en los cargos municipales para orientar desde allí las decisiones en su favor y facilitar la captura de rentas públicas.

El control de los grupos armados sobre la gestión municipal ha tenido efectos negativos sobre el tejido social local y la participación ciudadana. La gestión municipal en Colombia tiene una tradición muy fuerte de control político por parte de grupos de diversa índole (económicos, familias, círculos políticos) que configuraron en el tiempo formas autoritarias de ejercicio del poder local, especialmente en municipios medianos y pequeños, en los que, con raras excepciones, la población no ha tenido ninguna influencia en las decisiones públicas. Por el contrario, son las redes de clientela las que se convirtieron en mecanismo parcial de inclusión social de los excluidos.

Con la llegada y la influencia de los grupos armados la estructura piramidal del ejercicio del poder político local se ha afianzado, lo que ha excluido aún más a la población de la posibilidad de incidir en las políticas públicas. Los grupos armados han reducido al mínimo la actuación de líderes sociales en el escenario público, a través de la amenaza, el desplazamiento forzado e, incluso, el asesinato. Han creado una especie de régimen de terror apoyados en el uso real o latente de las armas. O bien, han comenzado a crear organizaciones propias y a cooptar liderazgos ofreciendo prebendas de muy diversa índole (económicas, empleo, seguridad ciudadana), etc.

En estas circunstancias, no sólo han caído en desuso los espacios institucionales de participación, sino que sus actores han preferido callar y tener un bajo o nulo perfil en los procesos públicos.


[1] Es el caso de los programas de la Consejería Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional.
[2] Velásquez, Fabio (coordinador), Las otras caras del poder: territorio, conflicto y gestión pública en municipios colombianos, Bogotá: Foro Nacional por Colombia y GTZ, 2009.
[3] Esta estrategia ha sido desarrollada de manera diferente por cada grupo armado, dependiendo de circunstancias de tiempo y de relación con otros grupos armados (situación de control, de disputa o de distribución del territorio).

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Noemi Rodríguez Echeverry
psicóloga Social Comunitaria
CUN Turbo -Antioquia.
E.Mail: Psiconoemi24@gmail.com